Luis Mariano

Mariano Eusebio González, conocido artísticamente como “Luis Mariano”, nace en Irún el 13 de Agosto de 1914. Cuando contaba tan solo dos años de edad su familia decide trasladarse a Burdeos, donde residió hasta el año 1922 en que de nuevo retornan a su Irún natal. Estudia en el Colegio de los Hermanos de la Salle, donde desde temprana edad ya se advierten sus dotes para el dibujo.

Tiene 22 años cuando estalla en España la Guerra Civil, siendo testigo de la destrucción de Irún. Su vocación pictórica le empuja al estudio de arquitectura en la facultad de Bellas Artes de Burdeos.

La precaria economía familiar le obliga a contribuir a ella, participando repetidamente en la vendimia de la zona bordelesa, donde su voz comienza a ser escuchada. En el año 1941, alentado por enamorados de su voz, se anima a inscribirse en el Conservatorio de Música de Burdeos, donde con mayor dedicación se vuelca en el perfeccionamiento de su cuerda de tenor. Se inscribe en cursos de teatro para modular su dicción y para lograr recursos económicos actúa con orquestinas y galas comerciales. Es frecuente su participación en agrupaciones corales y en una de ellas, el coro Eresoinka, coincide con Pepita Embil, madre del conocido tenor Plácido Domingo.

Luis Mariano, artista polifacético, también cultivó la escritura. En 1950 escribe su primera novela, “La canción de mi vida”, a la que seguirán “Mi vida y mis amores”, “Llamas”, “El zarevich” y “Los caballeros del cielo”. Entre 1957 y 1958 recorrió Francia y Bélgica acompañado al Cirque Pinder, hasta que en el 58 se presentó en el Olympia de París donde recibió el espaldarazo defi nitivo y total a su carrera y a su fama. Entre el 62 y 67 seguirán operetas como “Visados para el amor”, “La canción del amor mío”, “El secreto de Marco Polo” y “El príncipe de Madrid”. En el 69 estrena “La carabela de oro” en el Châtelet.

Se suceden distinciones, títulos y medallas. En España recibe la Orden de Isabel la Católica, y es recibido por el Presidente de la República Francesa en el Elyseo.

La hepatitis viral que contrajo comienza a hacer mella, obligándole a dejar su actividad musical en Mayo del 70. Tras sucesivas hospitalizaciones, falleció en la noche del 14 de Julio de 1970. Sus restos reposan, junto a los de sus familiares más cercanos en el cementerio de Arcangues, lugar en el que había fi jado su residencia, pero Irún, su ciudad natal, mantendrá vivo su recuerdo en la plaza que lleva su nombre y con su busto dominándola.

Para la posteridad quedará su voz inconfundible y única en las grabaciones de sus discos, y en las 21 películas que llegó a protagonizar.